Contribución de GPPH a la reflexión sobre la violencia de género y su expresión en la Asamblea.
Julio 9, 2010 en Dice la prensa por Revolución Ciudadana
Comisión Nacional de Comunicación Alianza PAíS.
GPPH, 9 de julio, 2010.
¡Y amarle pude! Al sol de la existencia;
se abría apenas soñadora el alma…
Perdió mi pobre corazón su calma;
desde el fatal instante en que le hallé.
Sus palabras sonaron en mi oído;
como música blanda y deliciosa;
subió a mi rostro el tinte de la rosa;
como la hoja en el árbol vacilé.
Dolores Veintimilla de Galindo.
Una vez más: Desde la Asamblea Nacional violencia de género en la política ecuatoriana.
Debo un recuerdo a la vida de la poeta quiteña “matada” por prácticas seculares, machistas y patriarcales que frente a su sensibilidad enjuiciaron su género, sus versos, la sensibilidad de mujer puesta en duda. Salta la reflexión cuando las prácticas políticas más deleznables vuelven a surgir en el legislativo ecuatoriano, haciendo tabla rasa de décadas de luchas y resistencia por parte de las mujeres para incluir el debido respeto a los derechos humanos de las mujeres.
La sesión del jueves pasado en la Asamblea Nacional fue una demostración de la forma, el discurso y la arrogancia machista. Como líder de pandilla un asambleísta apeló la Presidencia con el tradicional y partidocrático “la regalada gana” al Presidente de la Asamblea, manteniendo la parada y el manoteo de pelea callejera, porque aquí hay un hombre que cumple con su pueblo, fue su amenaza final.
En la misma línea en cuanto perdió la apelación un grupo de opositores avanzo en escuadra en forma amenazante, como preparados para un ataque.
El toque final de este derroche de violencia machista lo dio una asambleísta distinguida por su apostura física. En declaraciones a los medios, precisamente en defensa de los derechos de la comunicación según acota, expreso que “los de alianza país están pariendo”.
Una expresión que repite en la voz de una mujer precisamente, el discurso más rancio del machismo, la exclusión y la reiteración de roles de género en las cuales se ha encasillado a las mujeres. Parir, como si en su caso no tuviese una referencia en primera persona de las connotaciones que tiene la expresión.
Como si en el perfecto mundo que forja la derecha para las elegidas no cupiese la realidad. Parir, como lo hacen las mujeres pobres de los guasmos, de las comunidades rurales, las que quieren y no pueden tener hijos.
Una sensación de que no quieren dejar que la riqueza de nuestros idiomas exprese los sueños, el estudio y las propuestas de ese pueblo al que pretenden representar.
La extrañeza de que sean hombres jóvenes, mujeres vitales, voces con experiencia las que aúnen esfuerzos para destacar un momento nuevo para el país.
La violencia del poder acostumbrada a imponer, corromper, chantajear. No en vano las cifras de la violencia por razones de género hablan por sí solas: según los medios el 64% de las mujeres asesinadas lo fueron por varones cercanos a ellas. Y matadas son las conquistas alcanzadas por las mujeres cuando los y las políticos solamente recurren a la prepotencia, el grito, la amenaza y la imposición.
Matadas de muerte total las ilusiones de quienes creemos que la política puede ser realmente la forma de realizar nuestras utopías.
Matada la riqueza del debate, el diálogo y la institucionalidad.
COMISIÓN NACIONAL DE COMUNICACIÓN ALIANZA PAÍS







